Dependencia y juego

Pablo 1 septiembre 2014 0


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Al igual que las drogas, los vídeo juegos, también pueden causar una dependencia. Esta diversión se convierte en un hábito difícil de controlar, capaz de perjudicar la vida social, profesional y también las relaciones amorosas de quien ha perdido el control.

Para poder tener una idea de la dimensión del problema en los días de hoy, por primera vez la dependencia de los juegos electrónicos ha sido enumerada como una posible patología en la quinta edición del Manual Diagnostico y Estadístico de Trastornos Mentales, publicado el año pasado por la Asociación Americana de Psiquiatría.

La media mundial de usuarios con dependencia tecnológica, que incluyen los video juegos, gira en torno del 10%.

Los video juegos, por medio de una liberación de dopamina en el cerebro, producen una sensación de euforia, de bien estar y satisfacción, funcionando en el caso de los dependientes como una compensación de una realidad mal vivida.

El uso excesivo de los juegos lleva a los usuarios a abandonar varios aspectos de la vida, como el trabajo, el estudio, los cuidados personales y los relacionamientos.

Existen alertas sobre las consecuencias para quien juega descontroladamente, en un estudio de neuroimagen ya se ha demostrado que el cerebro de estos dependientes también sufren cambios estructurales y funcionales, sobre todo relacionados al control de los impulsos. Estas alteraciones en el cerebro son prácticamente idénticas a las de aquellos que utilizan marihuana en exceso o cocaína.

Una señal que indica cuando la persona ha ultrapasado la barrera y puede ser considerada dependiente, es cuando la vida social, afectiva, académica o profesional de alguna manera está perjudicada.